¿Qué Hace Buena una Protección de Cascos?
Antes todo era sencillo: los caballos se mantenían descalzos o se herraban con herraduras de acero. Pero los tiempos han cambiado: por un lado, los requisitos de la protección del casco han cambiado debido al uso distinto que damos a nuestros caballos y a las nuevas condiciones de mantenimiento. Y, por otro lado, los nuevos avances —especialmente en la tecnología de plásticos— han hecho posibles cada vez más formas de protección del casco. Así, ahora existe una gran variedad de productos en el mercado y, como propietario de un caballo, uno se enfrenta a menudo al dilema de la elección: herraje de hierro, herraje de plástico, protección pegada (placa + lengüetas), protección pegada (casquillo), casco de protección (boot) o protección con velcro.
En caso de duda, la elección debe tomarla siempre un profesional sobre el terreno: no toda protección de casco es adecuada para cada caballo en cada situación. Pero, como propietario, también deberías conocer las ventajas y desventajas de cada variante, porque tú conoces a tu caballo y sus problemas mejor que nadie. Y con ello tendrás las herramientas necesarias para poder intercambiar opiniones con tu podólogo equino de forma competente.
Por eso queremos explicarte aquí qué requisitos debe cumplir, en general, una protección del casco moderna. Las excepciones son, por supuesto, las medidas veterinarias (por ejemplo, en caso de fractura del tejuelo).

Requisitos desde la perspectiva del caballo
Lo más importante, por supuesto, es que la protección del casco sirva a tu caballo. Por eso queremos aclarar primero los requisitos desde el punto de vista de la salud equina, antes de mostrar brevemente qué otros criterios existen además desde la perspectiva del propietario y del podólogo equino.
Adaptabilidad individual
Ningún casco de caballo es igual a otro. Por eso, la protección del casco también debe poder adaptarse a las distintas formas del casco. En el caso de la protección pegada de dos piezas (es decir, no un casquillo fijo, sino una placa base y lengüetas separadas), esto normalmente no presenta ningún problema, y algunos boots también permiten cierta adaptación al casco.
Sin embargo, si la protección del casco no se puede adaptar, o solo con dificultad, debido a su construcción (p. ej., casquillos fijos) o a su material (hierro y otros), debe buscarse de todos modos una forma adecuada para el casco. Lamentablemente, a veces todavía se observa el enfoque inverso: se adapta la forma del casco a la protección. Sin embargo, esto tiene desventajas graves: como solo se adapta la forma exterior del casco (es decir, las paredes) a la protección, la cápsula del casco deja de coincidir con la “estructura interna” del casco. Por ejemplo, la pared del casco puede haber sido limada demasiado fina en algunos puntos y dejar de ser suficientemente portante.

Flexibilidad
Una buena protección del casco debe ser, por un lado, elástica y, por otro, torsionable. ¿Por qué? Muy sencillo: solo así puede funcionar de forma óptima el mecanismo del casco. El mecanismo del casco cumple toda una serie de funciones importantes; cuáles (y por qué), lo hemos descrito con más detalle aquí: Mecanismo del casco
La elasticidad de la protección del casco no solo es importante para el mecanismo del casco, sino también para un crecimiento correcto. Como seguramente ya habrás notado, las paredes del casco no están perpendiculares al suelo, sino inclinadas. Es decir, el casco es más ancho abajo (en el suelo) que arriba, en la corona. El casco crece, por tanto, cónicamente hac
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