Conocimientos sobre cascos
HufwissenProduktanwendung

Adhesivos para Herraduras Pegadas – Diferencias y Particularidades

8 Min. Lesezeit

La protección alternativa del casco —es decir, alternativas al herraje convencional— goza cada vez de mayor popularidad en el mundo equino. Hay muchas buenas razones para ello (más al respecto en nuestro artículo "¿Qué caracteriza a una buena protección del casco?") y, mientras que antes se trataba sobre todo de botas para cascos, hoy en día están en auge diversas versiones de protección pegada del casco ("pegado" o "herraje adhesivo"). Los pegados tienen multitud de ventajas: no solo permiten que los cascos se desarrollen muy bien, sino que también resultan muy cómodos para ti como propietario en el día a día. Una vez pegados, no tienes que preocuparte de nada hasta la siguiente cita del herrador: basta con limpiar los cascos como cuidado habitual.

Aun así, sigue existiendo cierto escepticismo frente a los herrajes adhesivos; la preocupación más frecuente es que el pegamento dañe el casco. Por ello queremos analizar este aspecto con más detalle y observar las diferencias y particularidades.

Goodsmith Kleber

No todos los herrajes adhesivos son iguales

Primero hay que diferenciar entre los distintos sistemas de pegado. Porque: ¡no toda protección pegada del casco es igual! A grandes rasgos, los sistemas actuales del mercado se pueden distinguir en dos categorías:

  1. carcasas prefabricadas que se fijan al casco de forma superficial mediante pegamento de dos componentes (pegamento 2K)
  2. placas base adaptadas individualmente que se fijan de forma puntual a la pared del casco mediante pestañas soldadas y pegamento instantáneo (a esta variante pertenece el Goodsmith)

En ambas variantes es importante destacar que el pegamento solo se adhiere a la pared del casco; no se aplica pegamento en la suela.

Más allá de esta similitud, ambos sistemas se diferencian fundamentalmente y también tienen efectos distintos sobre el material del casco.

¿Pegamento 2K o pegamento instantáneo?

Veamos primero con más detalle la base química de ambas variantes. Ambos sistemas pertenecen al grupo de los "adhesivos de curado químico", lo que simplemente significa que ambos pegamentos curan mediante una reacción química.

Pegamento instantáneo a base de cianoacrilato

Los pegamentos instantáneos son adhesivos de cianoacrilato y la reacción química se desencadena por las moléculas de agua. Para ello basta con la humedad ambiental normal. Este pegamento necesita imprescindiblemente humedad para curar, lo que hace que su aplicación en el caballo sea muy sencilla, ya que los cascos no tienen que estar completamente secos.

Esa es también la razón por la que debes tener cuidado al manipular pegamento instantáneo: en principio, el cianoacrilato no es peligroso para los organismos, motivo por el cual estos adhesivos también se utilizan para pegar en acuarios y en adhesivos médicos para heridas. Pero, dado que consumen humedad al curar, secan un poco las superficies de las piezas a pegar. Sobre piel sana (y cuerno del casco) esto es inofensivo, pero el pegamento no debe entrar en contacto con tejidos con alto contenido de humedad como los ojos y las mucosas, ya que en ellos se extraería muchísima humedad muy rápidamente.

Como ocurre en muchas reacciones químicas, también al curar el pegamento instantáneo se libera calor. Sin embargo, en este tipo de pegamento la generación de calor es muy reducida, ya que los cianoacrilatos solo curan bien (y por tanto pegan de forma fiable) cuando se utilizan en una capa muy fina (<0,2 mm). Con cantidades tan pequeñas, el calor residual apenas es perceptible incluso sobre nuestra piel humana, por lo que tampoco resulta problemático para el casco.

Pegamento de dos componentes

En los pegamentos 2K existen distintas composiciones químicas. En todos los casos hay una sustancia base que se mezcla con un endurecedor, reacciona con este y, de este modo, cura.

Al igual que con el pegamento instantáneo, también en los pegamentos 2K se produce calor durante el curado debido a la reacción química. Sin embargo, como el pegamento 2K se aplica en una capa más gruesa que el instantáneo, también se genera más calor. Un casco equino sano con una pared suficientemente gruesa (mín. 5,4 mm) ofrece una buena capa de aislamiento frente a esas temperaturas más elevadas. Hay que tener precaución, no obstante, cuando se trata de paredes del casco dañadas (p. ej., con orificios de clavos) o muy finas (por desprendimiento, escofinado excesivo o simplemente por el reducido tamaño en cascos de potros o ponis), ya que el calor puede llegar a penetrar hasta el corion y, eventualmente, causar daños. Sobre esto apenas hay estudios hasta la fecha (y los que hay se centran más bien en los efectos de una herradura aplicada en caliente y no en los pegados de plástico), pero, en general, las proteínas sufren daños irreparables a partir de los 45 °C, y el cuerno del casco está compuesto en su mayor parte por proteínas.

Además del mayor desarrollo de calor, la capa gruesa de pegamento 2K tiene otra desventaja: el casco queda sellado en esa zona en una gran superficie. Mientras que al pegar con pestañas y pegamento instantáneo siempre queda algo de superficie libre entre los cuellos de las pestañas (donde el casco puede "respirar"), con los pegamentos 2K se suele cerrar una gran superficie de la pared hasta el borde de apoyo. Como el casco libera humedad de forma continua, detrás de la capa de pegamento puede crearse un ambiente húmedo. Para un casco sano esto no suele ser problemático, pero hay que tener precaución si el casco ya está dañado (por grietas, orificios de clavos, cuerno quebradizo, etc.), ya que de lo contrario puede producirse una mayor acumulación de bacterias y hongos en la pared del casco.

Pero ¿qué ocurre con los componentes químicos de los pegamentos 2K? ¿Dañan directamente el cuerno del casco? Para ello tenemos que examinar más de cerca las sustancias de partida.

Pegamento 2K a base de poliuretano (PUR)

La mayoría de los pegamentos 2K en el ámbito del casco equino están basados en poliuretano. El poliuretano constituye el componente principal de este sistema adhesivo. Como endurecedor se emplea isocianato: en cuanto el poliuretano se mezcla con el isocianato, se inicia la reacción química de curado. Durante el proceso, los isocianatos se liberan en forma de vapor. Sin embargo, los isocianatos pueden dañar las membranas celulares y, por tanto, provocar irritaciones cutáneas. En particular, no deben inhalarse.

En el uso sobre el casco equino el riesgo es bajo, ya que se suele trabajar en lugares bien ventilados o al aire libre. Aun así, al utilizar pegamentos PU debes asegurarte de que el pegamento no entre en contacto directo con la piel y que durante el curado no se inhalen vapores, ni tú ni tu caballo.

Pegamento 2K a base de metacrilato de metilo (MMA)

El metacrilato de metilo se utiliza en muchos ámbitos de la tecnología de plásticos, entre otros para la fabricación de planchas de acrílico, en odontología, como cemento óseo y para el modelado de uñas artificiales. Sin embargo, el metacrilato de metilo puede provocar irritaciones cutáneas y alergias de contacto, motivo por el cual en todos los ámbitos de aplicación se recomiendan medidas de seguridad reforzadas. La piel humana no debe entrar en contacto directo con el metacrilato de metilo y, en particular, no debe inhalarse (p. ej., polvo de lijado de estos plásticos). Por tanto, cabe suponer que lo mismo se aplica a nuestros caballos.

No existen datos concluyentes sobre en qué medida los pegamentos MMA pueden dañar el cuerno del casco. Pero, dado que la cápsula córnea es tejido muerto, no cabe suponer que pueda producirse un daño directo. No obstante, debe evitarse imprescindiblemente el contacto directo con tejido vivo (p. ej., corion expuesto).

¿Dañan los limpiadores utilizados al casco?

Además de los propios adhesivos, en los herrajes adhesivos entran en contacto con el casco otras sustancias químicas: los limpiadores que se utilizan para preparar la pared del casco para el pegamento.

Según el tipo de adhesivo y el fabricante, se recomiendan distintos productos de limpieza con los que se desengrasa y limpia tanto la pared del casco como el propio pegado:

  • Alcohol (alcohol etílico/etanol, (iso)propanol)
  • Acetona (quitaesmalte de uñas)
  • Limpiador de frenos

Mientras que el alcohol, en aplicación externa, se considera en gran medida inofensivo, la acetona y el limpiador de frenos se consideran nocivos para la salud. Sin embargo, esta nocividad se refiere principalmente a los vapores, es decir, al inhalarlos pueden irritarse las vías respiratorias.

Sobre la piel sana, en cambio, solo tienen un efecto secante, por lo que cabe suponer un efecto similar en el casco.

Conclusión

En resumen, se puede decir: si a tu caballo se le aplica un herraje adhesivo, el casco entra en contacto con distintos tipos de sustancias químicas. La mayoría de ellas son inofensivas, al menos en su efecto directo sobre el material córneo. Sin embargo, algunas de las sustancias químicas emiten vapores durante la aplicación que no deberían inhalarse; si el pegado se realiza al aire libre, el riesgo de problemas de salud es, no obstante, muy reducido.

En cambio, hay que tener precaución cuando existen daños en el cuerno: si la pared del casco ya es fina, quebradiza o está dañada por grietas u orificios de clavos, no todos los sistemas adhesivos son igual de adecuados. Especialmente la generación de calor y el sellado de la pared del casco deben t